ACELERANDO HACIA EL DESTINO: Una visión de la provisión de Dios
- Suge Imhoff

- 31 mar
- 3 Min. de lectura
Tengo que compartir esta visión que Dios me dio. El Señor me mostró a varias personas en un automóvil que avanzaba a gran velocidad. Entre ellos había personas de todas las edades, incluidos niños. Yo podía ver el vehículo desde el aire, ya que podía volar. El auto iba a gran velocidad para llegar a su destino. No entendía cómo tantas personas podían caber dentro de un vehículo tan pequeño.
De repente, el auto llegó a un gran precipicio y no había forma de cruzar al otro lado. La profundidad de ese precipicio era inmensa. En la visión, bajé hasta lo profundo de ese abismo porque, en mi mente, pensaba que vería la maravillosa obra que Dios iba a hacer. Sabía que Él no permitiría que esas personas murieran.

Cuando estuve abajo, vi cómo el Señor literalmente estaba construyendo un camino completamente plano en el aire. No era un puente —normalmente vemos puentes construidos para cruzar un abismo o precipicio—. En cambio, era una carretera pavimentada que simplemente flotaba en el aire. Vi autos comenzar a avanzar incluso antes de que el camino estuviera terminado. Los conductores no tenían miedo, sino que estaban confiados, y lograban llegar a su destino a tiempo.
También vi a un hombre caminando hacia mí, y se colocó justo a mi lado. Le pregunté: “¿Viste lo que el Señor acaba de hacer?” Él respondió: “Por supuesto”. Entonces le dije: “Es increíble verte aquí abajo, a esta profundidad, sin sentir miedo y con tanta confianza de que nada te pasará aquí”. Él respondió: “Es increíble ver que tú también estás aquí conmigo”. (Este hombre era un ángel).
La visión de muchas personas dentro de un vehículo pequeño tiene un significado simbólico. En este sueño, el vehículo representa la Palabra de Dios, y la cantidad de personas representa a aquellos que seguirán Sus mandamientos y llegarán al otro lado. Estas personas están en una misión para cumplir su propósito, y el vehículo también representa el ministerio.
Hoy, el Señor habla a todos aquellos que van camino a su destino. Habrá una aceleración en tu vida. El Señor dice:
“Encenderé en ti un hambre y una sed por Mi Palabra como nunca antes has experimentado. Estoy poniendo dentro de ti un gran deseo de ver lo que tengo para ti. Mis hijos arderán con un fuego por contemplar Mi grandeza, al punto de no preocuparse por lo que vendrá ni por los obstáculos que puedan encontrar. Yo abriré caminos donde no los había y haré sendas donde pensabas que no existían. Esto es para todo aquel que tiene hambre y sed de Mi Palabra. Haré cosas nuevas y diferentes, abriendo posibilidades donde pensabas que no las había”.
“Algunos han tenido vehículos y herramientas, y han recibido ayuda de otros para avanzar hacia el otro lado. Pero otros no han tenido nada; solo han caminado por fe. Nadie los ha ayudado, y han confiado en Mí, aunque han estado pasando de abismo en abismo por mucho tiempo. En ellos pondré una aceleración poderosa de su propósito, porque son como la zarza ardiente: están en fuego, pero no se consumen. Y su voz saldrá con mayor poder. Nada contendrá lo que he preparado para Mis hijos”, dice el Señor. ☝️ ☝️ ☝️
Si no esperas algo nuevo de Dios, nunca llegará. Tu actitud debe cambiar hacia aquello que nunca has visto, y debes declarar a tu falta de fe que no tiene lugar en tu vida. No permitas que la rutina te desconecte de la certeza de que algo nuevo está por suceder.
Dios abre camino en el desierto y ríos en la soledad, y se deleita en dar cosas nuevas a Su mayor creación: Sus hijas y Sus hijos.
“Miren, estoy haciendo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo perciben? Estoy abriendo camino en el desierto y ríos en lugares desolados.” – Isaías 43:19

En Él,

¡Suscríbete a nuestro blog y compártelo! 🤗


Comentarios